¡Buenos días! No, no es viernes, es miércoles. Podríamos ir hacia nuestros monótonos destinos danzando idílicamente como en el antaño peliculero. En contra, podríamos no hacerlo. Así, los marínibil prefieren degustar los días de invierno acompañados de un caluroso buen humor. "No todos los días son iguales" -afirman-, pues tenemos la aptitud de vivirlos de la forma en que nos de la gana. A ojos de esta peculiar familia, la vida es un juego de rotuladores con una gama casi infinita, de la cual, aprovecha sus tonos más exquisitos. No obstante, la clave de sus días es mezclarlos, entrecruzarlos y hacer de sus rutinas colores entrañables, tan fascinantes, que se hacen imposibles de descomponer.
¡YO TAMBIÉN QUIERO SER MARÍNIBIL!
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