domingo, 6 de febrero de 2011

Para ser un hombre, tenía la piel extremadamente suave y no transpiraba. Y esto, resultaba tan insólito, que de lo misterioso emergía una expresión matemática en forma de
límite: "Cuando el tiempo tendía a cero, el morbo lo hacía a infinito"

1 comentario:

  1. hahaha! qué bueno!
    me apunto la expresión matemática, que cierta es!

    ResponderEliminar